Puerto Vallarta, Playa del Amor y Guadalajara (Viaje a México) / Capítulo III

Sábado 29 de octubre de 2016

Tras un vuelo de una hora y tres cuartos, aterrizábamos en el aeropuerto de Puerto Vallarta o "Vallarta" a secas como conoce el mexicano a esta bonita  ciudad del Pacífico, sin ningún contratiempo. Aquí llega mi primera recomendación, no dudéis en decantaros por las lowcost mexicanas. En esta ocasión volamos con Volaris (220 euros dos billetes México-Puerto Vallarta) y no podemos ponerle un pero: se puede facturar una maleta de hasta 25 kilos y dos piezas pequeñas de equipaje de mano; tecnológicamente muy avanzadas, pues unas pantallas te expiden la tarjeta de embarque directamente y la etiqueta para colocar en la maleta que se va a facturar; el espacio entre asientos no está mal, los aviones son muy nuevos y la puntualidad es óptima. En México no opinan lo mismo, pues aseguran que a las lowcost les dan espacios muy alejados para abordaje y aterrizaje (no han experimentado volar desde la última sala de la Terminal 4).


Un pequeño timo por parte del taxista que cogimos en el aeropuerto: nos cobró 13 euros, cuando posteriormente pudimos comprobar que hay una tarifa oficial desde el aeropuerto a los principales hoteles que es de 6 euros. Aviso a navegantes.

Teníamos reservado con RCI (multipropiedad) el Buganvillia Resort de Sheraton, que hizo honor a su marca. Teníamos por delante una semana de relax, frutas tropicales hasta hartarnos, taquitos y buen pescado y paseítos sin grandes pretensiones.

Domingo, 30 de octubre de 2016

Este domingo cometimos el error de aceptar una charleta de marketing para convencernos de comprar participaciones de Sheraton, embaucados con wifi gratis (increíble que en un hotel de esa categoría no incluyesen la wifi entre sus servicios), 50% de descuento en el restaurante del hotel (que es un 80% más caro que los restaurantes buenos de la zona) y 50% en una fiesta mexicana. En fin que  perdimos toda la mañana, pasando de un comercial a otro al estilo puro americano.

El hotel es fantástico, con "playa privada" (digo privadas entrecomillada porque la Constitución Mexicana prohíbe la privacidad de las playas, pero los hoteles se las ingenian para impedir el paso y las autoridades hacen oídos sordos), muchas piscinas, spa, gimnasio, multitud de restaurantes de todos los estilos, programa de animación, etc., etc.

Desde el hotel hasta el Malecón teníamos exactamente 1,9 kms. y decidimos ir andando, aunque la mitad del camino estaba un poco desierta. Llegamos hasta el Río Cuale que parte el centro de la ciudad por la mitad y a partir de ahí, ya se ven multitud de  tiendas, muchos restaurantes, bares y un ambiente muy animado. 

Lunes, 31 de octubre de 2016

Puerto Vallarta está rodeada de montañas tapizadas de palmeras que terminan en la Bahía de Banderas, perteneciente al  mar Pacífico, de un color insultantemente turquesa, con playas de arena blanca y fina.
Durante el día disfrutamos de la playa y por la tarde tomamos un taxi hasta Los Arcos (quizás el punto turístico más característico de Vallarta). Son días de "muertos" y los mexicanos celebran estas fechas de una manera muy singular. Todo comercio, por pequeño que sea se esmera por presentar un altar lo más esmerado e ingenioso que pueda al público. Todo es un desborde de alegría; sí habéis oído bien alegría, porque la noche del 1 al 2 las familias van a los cementerios y ofrecen a sus muertos todo lo mejor que tienen, comida, bebida, música,... es una curiosa forma de conmemorar a sus familiares que ya no están; y lo hacen en el convencimiento de que sus seres queridos vuelven del más allá a pasar esta noche con los suyos.

Concursos de altares, catrinas, alfombras de flores, conciertos, mariachis, humoristas, bailes folklóricos, festivales de música y cerveza, puestos de comida, etc., et. Todo el pueblo participa activamente en la multitud de actividades organizadas para "vivir un día de muertos más vivo que nunca" (y valga la contradicción). Todos se disfrazan ad hoc y los niños van con cestitas pidiendo caramelos o unos centavitos; hasta  los animales de compañía van vestidos para la ocasión.

Martes, 1 de noviembre de 2016

Día relajado de playa y tarde de fiesta de muertos en el Malecón.

Miércoles, 2 de noviembre de 2016

Hoy organizaba el hotel una excursión a una destilería de tequila -GRATIS-. El tour incluía, como no, una visita a una pastelería, a una tienda de cerámica, a una joyería y a la propia destilería, todas ofreciendo sus lindezas, para que el coste del transporte y los guías salgan rentables. Pero mereció la pena.

Nos desplazamos hasta el centro de Puerto Vallarta, donde un guía, nos mostraba un Vallarta que hasta aquel momento no conocíamos.

El rio Cuale, vocablo del nahuatl que quiere decir bueno o bondadoso, parte el viejo Vallarta, el Vallarta romántico en dos, formando una isla en el centro. En la margen izquierda del río Cuale se asentaron las primeras chozas, con puentes improvisados para cruzar el puente, que cambiaban constantemente su lugar tratando de evitar las crecientes del rio. Es un río con una gran fauna, donde podemos encontrar nutrias, iguanas, ardillas, infinidad de pájaros, garzas, etc.

En el siglo XV, llegan los colonizadores españoles y se encuentran a un puñado de beligerantes indios con banderolas de plumas, de ahí el nombre que adquirió la bahía y el valle de "Banderas". Los conquistadores crearon un asentamiento por las facilidades que el puerto daba de llegada de material necesario en la minería,  como la sal para refinar la plata y para el traslado de los minerales que extraían de la sierra, en los pueblos de Cuale, San Sebastián y Mascota. Inicialmente tomó el nombre de Puerto Peñas por las rocas existentes en la cercanía.

Permaneció durante más de tres siglos siendo un puerto al servicios de los traslados de material hacia los pueblos mineros de la sierra, pero prácticamente deshabitado. Con el tiempo, ya en el siglo XIX, familias relacionadas con el negocio de la minería se fueron asentando en el lugar y construyeron sus casas, haciendo que la economía de Puerto Peñas comenzara a crecer. En 1918, Puerto Peñas recibió el título de municipio y cambió su nombre por el de Puerto Vallarta, en honor al gobernador de Jalisco, Ignacio Vallarta.

Con el descubrimiento de minas de plata en Estados Unidos, el precio del metal se desplomó y la minería de la zona dejó de ser un negocio boyante. Comenzaba la decadencia de Puerto Peñas. La pequeña población asentada en el lugar comenzó a dedicarse a la agricultura exclusivamente, viviendo su repentina decadencia; hasta que, en 1964, un hecho viene a cambiar el rumbo económico del municipio, un monstruo de la cinematografía norteamericana se fija en este incomparable enclave para filmar una película, "La noche de la iguana", protagonizada por Richard Burton y Ava Gadner y dirigida por John Huston. La presencia de Elizabeth Taylor acompañando a su novio durante los rodajes y su decisión de construirse una casa aquí, fueron el espaldarazo definitivo para convertir la zona en el sitio de moda. El turismo se convirtió en la fuente de riqueza que continua siendo hasta hoy día.

Casa Kimberly, Puerto Vallarta
El turismo fue el espaldarazo de despegue para una ciudad que guardaba sus  bellezas para unos pocos; pero a pesar de los cambios, su recoleto centro sigue teniendo el aspecto de un pueblecito pintoresco de calles empedradas y casas con techos de dos aguas de tejas rojas, aunque la población de la ciudad ascienda ya a más de 300.000 habitantes.

En la isla que ha terminado formándose en medio del río Cuale, hay un simpático mercadillo de artesanía y artículos típicos. Desde el puente para cruzar a la isla, sobresale en la montaña, la casa blanca que en su día mandara a construir Richard Burton para regalársela a Liz Taylor por su 34 cumpleaños, en la zona conocida como Gringo Gulch. En realidad son dos grandes mansiones separadas por un puente -al que el pueblo comenzó a llamar “de los enamorados”-. Casa Kimberly, que así se llama la casa, fue copiada hasta la saciedad por norteamericanos que vinieron a vivir a la zona y mandaron traer los más afamados arquitectos europeos.

Antes de terminar de cruzar el puente, vemos una enorme iguana macho. Nuestro guía nos explica que los machos tienen un tono naranja, que torna al amarillo en su edad adulta y las hembras son de color verde en tonalidades hasta el marrón. Esta enorme iguana es llamada "Reina" y tiene la característica de poner su enorme papada extendida al sol para calentar su sangre y que circule más rápido.

Catedral de Puerto Vallarta
Hemos llegado a la Iglesia, verdadero icono de la ciudad, sobre todo por su singular corona en la torre, que la hace distinta a otras iglesias. Al parecer, enviaron un nuevo sacerdote desde Guadalajara y cuando llegó no había iglesia, se rezaba en pleno campo con un techado para protegerse del sol. El cura implicó a todo el pueblo para ir trayendo piedras, ladrillos, etc. desde el río y sin más conocimientos consiguieron construir la iglesia en sus días de descanso. Sobre la pequeña capilla, en 1902, la diócesis autoriza la construcción de un templo en condiciones. Numerosas interrupciones hicieron que la pequeña capilla anterior siguiera dando servicio a la comunidad, pues la iglesia no se terminaba. En 1940 el edificio está totalmente acabado, salvo las dos torres. En 1952 se termina la torre principal y no será hasta 1987 que se construyen las torres laterales.

La corona original quedó destruida por el terremoto de 1995 y se sustituyó por la una corona de fibra de vidrio que terminó deformándose y en 2009 se construyó una nueva, esculpida in situ, hecha de roca cementada.

El corazón de la zona centro es la Plaza de Armas muy cerquita del mar, en estas fechas todo transformado con los altares de "muertitos". En la parte que da al mar, un anfiteatro, en estas fechas con espectáculos, entrega de premios de disfraces, de altares; en el que permanentemente hay algo que ver; presidido por la arcada, que es símbolo de la ciudad. Desde el anfiteatro, el ancho malecón se extiende a lo largo de diez manzanas donde una escultura tras otra, lo convierten en un museo al aire libre, que merece contemplar detenidamente. A derecha todo lo que el turista pueda buscar, restaurantes, heladerías, tiendas de lujo, de deportes, etc., etc.

Los tres iconos vallartenses se encuentran en este primer tramo del Malecón: la arcada, que representa los peñascos que se encuentran al sur y que dieron nombre de Puerto de Peñas al actual Puerto Vallarta; el muchacho sobre el caballito de mar, caballito que tiempos ha encontraban sobre las rocas y la gente comenzó a coleccionarlos y mantenerlos en casa como un adorno. Y el sombrero, imprescindible para los campesinos que vinieron a trabajar en Vallarta de la agricultura y muy relacionado con la tradición jalisciense de la charrería y el mariachi.

El Malecón es un delicioso museo de escultura al aire libre, con obras originales que llamarán vuestra atención.
Arcada Puerto Vallarta





















Nos dirigimos ya hacia lo que se supone era el leit motiv del tour que era conocer una destilería de tequila y nos encaminamos por la Carretera 200, verdadera arteria de comunicaciones que comienza en el sur de California y atravesando siete estados mexicanos, termina en Guatemala. Dejando el cogollo de Puerto Vallarta van quedando en las laderas la zona más cara de Vallarta, donde artistas retirados y familias pudientes de la Ciudad de México han comprado sus casas para pasar algunos días de vacaciones. Nos dice el guía que un pequeño condominio puede costar entre 4 o 6 millones de dólares.
Atravesamos kilómetros y kilómetros de lo que parece una jungla, pero que en realidad es un bosque tropical, con hasta cuarenta tipos diferentes de palmeras, higueras, buganvilias de siete colores distintos. Un vergel. Hawai están en la misma latitud y son comparables. Frutales como lichis, mangos, plátanos, guanábana, yaca, etc.

Llegamos a los famosas peñas con la cueva que los atraviesa y la famosa playa de Mismaloya, donde se filmó "La noche de la iguana". La bella bahía de Banderas de 100 kms.de longitud y zonas en que la profundidad alcanza el kilómetro, por lo que el buceo extremo tiene una práctica común en la zona. Las ballenas son también un gran atractivo, porque se acercan mucho a la costa y se dejan ver de noviembre a marzo. Aunque no tuvimos mucha suerte.

Una vez en la destilería, nos explican cómo se lleva a cabo la producción que sigue siendo artesanal y uno llega a entender por qué este aguardiente ha alcanzado tal popularidad dentro y fuera de las fronteras mexicanas.

Los conquistadores empezaron a cultivar el agave azul en fechas tan tempranas como 1550, pero no se popularizó hasta después de la Revolución, cuando José Cuervo presentó su primera botella.
En 1974, el gobierno estatal concede protección oficial a varios productores de aguardiente de agave, variedad azul,  en algunos municiipios de los estados de Jalisco y Nayarit y se registra la denominación de origen del tequila a nivel internacional.

Las plantas de agave se cultivan entre ocho y doce años. Cuando están listas, los jimadores extraen el corazón o la piña de la planta; se sacan del campo cargados por burros y en camión son trasladadas hasta las destilerías.

Cuando llega a las destilerías el agave, variedad azul, es partido en dos e introducido a las "autoclaves" (recipientes de acero inoxidable), donde se lleva a cabo la hidrólisis de los azúcares, mediante el cocimiento a base de vapor durante cuatro horas y la permanencia del agave hasta dieciocho horas a una temperatura de alrededor de 100 grados centígrados.

Una vez cocido, es trasladado a una desgarradora, a fin de convertirlo en fibrosas porciones, sin extraer aún su jugo. De la desgarradora va directamente al molino para extraer el jugo del agave llamado mezcal, donde simultáneamente se le inyecta agua a presión efectuando una especie de enjuague. Cuando se ha extraído todo el jugo posible, se desecha  la fibra restante que es un producto residual llamado bagazo, sin utilidad ninguna.

Este jugo de mezcal se introduce en tinajas, donde se le agrega la levadura para su fermentación y de ahí son bombeados a un lugar específico de fermentación, donde permanecerán tres días, convirtiendo el azúcar en alcohol etílico.

Tras la fermentación, el mosto es introducido en columnas especiales para una primera destilación, obteniendo de ello el "ordinario", es decir,  tequila con graduación alcohólica de 55%. Ahora ya puede pasar  a almacenamiento, dependiendo del tipo de tequila que se desee obtener y la marca con la que se va a comercializar, dependerá el tiempo de reposo, el tipo de barrica y su volumen.

El último proceso llevará a diluir el tequila con agua destilada, pasando a una graduación del 38%.

Hay cinco clases de tequila; el blanco o plata -relativamente joven-; el oro –joven y de color artificial-; el reposado -envejecido entre dos y nueve meses en barricas de roble-; añejo –envejecido durante un año mínimo-; y el extra añejo -envejecido al menos durante tres años-.

Comentaros que Manolito, mi marido, salió airoso de la múltiple cata tequilera.

Jueves, 3 de diciembre de 2016

Playa del Amor, Islas Marietas

Hay ocasiones en que una imagen impacta de tal forma, que darías cualquier cosa por poder verla en directo. Eso me ocurrió con una foto que aparecía en una revista de viajes, donde numeraban las playas más exóticas del planeta: la Playa del Amor, una de las islas Marietas en el estado de Nayarit de México, estaba entre ellas y ahora se me presentaba la ocasión de conocerla.

Las islas están muy cerquita de Puerto Vallarta por lo que no parecía complicado el poder ir. Mis primeros pasos fueron  tantear el contratar un tour programado, pero cuál sería mi sorpresa de que las islas, que están rodeadas de una barrera coralina de mucho valor, se habían convertido en un lugar protegido ambientalmente, debido al deterioro que las hordas de turistas estaban provocando (una media de 3,000 personas diarias). Durante el 2016 estuvieron cerradas durante meses, en los que se llevaron a cabo labores exhaustivas de restauración del coral, consiguiendo  una restauración de hasta un 80% del coral desprendido. Cuando las volvieron a abrir, en agosto, regularon las visitas de una manera muy estricta. A continuación transcribo las normas actuales para visitar la Isla del Amor, extraídas de la página web del CONANP.

La Playa del Amor podrá ser visitada en grupos de máximo 15 personas que tendrán acceso bajo la supervisión de personal autorizado durante las mareas bajas a fin de garantizar su seguridad.

Cada grupo dispondrá de 30 minutos desde que bajan de la embarcación para entrar a la Playa del Amor y salir de una manera ordenada únicamente por un carril de acceso delineado por boyas.

El visitante hará uso obligatoriamente de cascos y chalecos de flotación.

NO se permitirá utilizar ningún tipo de aletas, visor ni esnorkel.

Cada grupo podrá ingresar hasta que llegue su turno, en una secuencia ordenada y supervisada por el personal del Parque Nacional.

La capacidad de carga de visitantes por día en la Playa del Amor, no deberá exceder a 116 visitantes diarios como máximo.

NO se permitirá ningún tipo de buceo frente a la entrada de la Playa del Amor para evitar daños a los sistemas coralinos.

Los prestadores de servicios que lleven visitantes a la Playa del Amor, deberán contar con la autorización correspondiente, realizar el pago de derechos que por ley deben efectuar los visitantes y en secuencias coordinadas por el personal del Parque Nacional.

No podrán ingresar embarcaciones con más de 15 pasajeros a las áreas de uso público y restringido, señaladas en el Programa de Manejo. Esta medida evitará que el turismo masivo ponga en riesgo la salud de los ecosistemas.

La Playa del Amor estará cerrada dos dias a la semana, todos los lunes y martes. Esto permitirá realizar labores de mantenimiento, actividades de manejo y monitoreo en el Parque Nacional.
Esto implicaba que los tours habituales, por lo general con grandes barcos, no podían realizar esta visita, por sobrepasar ampliamente el número de personas permitidas. Habría que buscar otra opción. Nos arriesgamos a correr el riesgo de volvernos sin verla. Alquilamos un coche (35 euros) y nos dirigimos allí. Punta de Mita en Nayarit, 45 kms. de cómoda carretera.

Nada más llegar, nos empiezan a asaltar los vendedores de billetes para alquilar el barco que pueda llevarte y nos pidieron 1.500 pesos (75 euros cada uno), nos pareció una burrada y continuamos, hasta que ya los vendedores salían de establecimientos fijos y el precio era exactamente el mismo; al parecer han homologado los precios y todos los "barqueros" tienen que cobrar los 1.500 pesos fijos. 

Claudicamos y la salida se llevaría a cabo en 20 minutos. Una pareja que venía con nosotros habían comprado los tickets en el Hotel Riu de Nuevo Vallarta y les habían cobrado 2.800 pesos por cada uno. Les aconsejaron que lo denunciaran a la policía. ¡Mucho ojo!

Punta Mita, localidad desde donde salen las lanchas, es una pequeña peninsulita montañosa, cuajada de resorts de alto standing y el centro está compuesto por unas cuantas tiendas para surfistas y un ambiente muy hippy.

Las Islas Marietas son dos pequeñas islas, deshabitadas, de origen volcánico, y una de ellas es la Isla del Amor o Isla Escondida, como también se la conoce; una de esas extrañas maravillas con las que nuestro planeta Tierra nos sorprende de vez en cuando. Las Marietas se encuentran  a 8 kms. de Punta Mitta, mar adentro.

El  barco era grandecito y en él embarcamos cuatro parejas, el capítán y el guía. Nos ponen una pulsera y le advierten a Manolo que si las autoridades le preguntan la edad diga que tiene 65 años, pues está prohibido el acceso a los mayores de esa edad. Imagino que por posible insuficiencia a la hora de atravesar el túnel que lleva a la playa.

Al llegar frente a la oquedad que conduce a la playa de Isla Escondida, una patrulla en un barco, nos hace levantar la mano para comprobar que todos hemos comprado la pulsera como pago de fee de visita y sugiere a nuestro capitán que invierta el horario previsto: “visita a la playa y posterior snorquel por la zona”, debido a la altura de la marea.

Pájaro bobo en Islas Marietas
La hora de snorquel fue impresionante: una riqueza marina con millones de peces de todos los colores y unas aguas cristalinas a más no poder. El paseo por encima del agua no se quedaba a la zaga: la estrella, el pájaro bobo un llamativo ave con patas completamente azules, especie endémica de la zona, aunque hoy se da en un par de sitios más tan alejados como la Isla de Pascua en Ecuador; no faltan las fragatas y los pelícanos. Se ve también una gruta similar a la de la Playa del Amor, pero llena de agua. Las islas se descubrieron porque fue sitio elegido por el ejército para hacer prácticas militares y gracias a la intervención del oceanógrafo francés Custeau, se pararon esas perversivas prácticas.

Puntuales estábamos dos horas después a la entrada del túnel. Proporcionan un chaleco salvavidas y al "oceano patos". El capitán y el guía advierten repetidas veces que si alguien no sabe nadar o no se siente seguro, avise para que uno de los dos le proporcione ayuda.

La marea te lleva, nades o no dos metros hacia adelante y uno hacia atrás y cuando miras la roca por encima de tu cabeza no tan lejos como te gustaría, te hace sentir algo de inseguridad, pero cuando llegas y pisas la arena blanca cual harina y miras a tu alrededor y por encima, cuesta un gran esfuerzo volver a cerrar la boca. La imagen hacia justicia a la realidad. ¡Aquí estábamos!
Playa del Amor, Islas Marietas (Nyarit)

Entrada a la Playa del Amor, Islas Marietas

Qué corto se nos hizo el tiempo: treinta minutos contando los desplazamientos. Pero si ayuda a preservar esta maravilla, se da por bien empleado.

Ya de regreso en el hotel, esa noche se había organizado una fiesta mexicana y que resultó bastante divertida. Comida en abundancia, bebida lo mismo, mariachis, bailes regionales y fuegos artificiales.

Sábado, 5 de noviembre de 2016

Ya sabéis que todo en este viaje era improvisado y siguiendo los consejos de mi familia, habíamos decidido ir a Chiapas, pero en lugar de por nuestra cuenta -como estamos acostumbrados- con un tour. Contraté dicho tour por internet con Chiapas Premium, por 21.400 pesos (974 euros, dos personas, vuelos, cuatro noches y cinco días con desayuno, hotel y todos los traslados con guía y tiques de entrada en las atracciones. Quedamos muy satisfechos. Muy buena organización.

Había que volar a Tuxtla Gutiérrez, capital de Chiapas y el tour te incluía el avión desde Ciudad de México o desde Guadalajara. Volar de Puerto Vallarta a Ciudad de México hubiera sido un absurdo, cuando estábamos a 328 kilómetros de Guadalajara. El día anterior, reservamos los billetes de autobús por internet (41 euros/ 900 pesos los dos) e hicimos un viaje comodísimo en asientos que se hacen camas, con televisores individuales con películas a elegir, música; baño y hasta un refrigerio a medio camino. Salimos a las 8:45 y llegábamos a Guadalajara a las 13:30 horas. Los autobuses llegan a ambas estaciones existententes en Guadalajara: Zapopán y Tlaquepaque, las dos bastante alejadas del centro,
Tomamos un taxi desde la estación con el que acordamos un precio de 150 pesos (7 euros por 14 kms. me pareció un precio más que razonable. Llevaba taxímetro que supero la cantidad pactada, pero el conductor respetó el precio que habíamos acordado.

Reservamos un hotelito muy muy céntrico - a dos manzanas de la Catedral-. En México, en las grandes ciudades, la zona céntrica no suele ser la más cool para hospedarte, pero hay que reconocer que es lo más cómodo. Hotel Morales, que resultó muy recomendable y barato: 44 euros (aunque sin desayuno), con TV, baño completo, dos camas de 1,35,...

Una tarde escasita era de todo el tiempo del que dispondríamos para ver Guadalajara. ¡Imperdonable!, pero ya no tenía remedio.
Catedral de Guadalajara, Jal desde la Plaza de Armas

Interior Catedral de Guadalajara, Jal.
Corriendo, llegamos a la Catedral, que se yergue mayestática, en su Plaza de Armas, con ese aire provinciano que enamora.  La bonita Catedral del siglo XVI, adscrita a la Asunción de María con sus dos torres, casi tan antigua como la propia ciudad fue mandada a construir, en 1561, por el rey Felipe II y unos años después, el rey Fernando VII regaló los once altares que circundan su interior.

A toda velocidad recorrimos las alas del templo y claro, no nos podíamos marchar sin ver la joya que alberga: una  Purísima de Murillo. No estaba a la vista, por lo que pregunté a un señor que había en la puerta de la Sacristía y, sin duda, trabajador de la Catedral, dónde podría ver el cuadro de Murillo, ... mucho me temo que no sabía de qué le estaba hablando; y lo peor, que desconocía quién era Murillo. Sin dar crédito al tema, le enseño el cuadro en el teléfono por Internet y con sorpresa, reconociendo algo que ves a diario, pero que no alcanzas a comprender dónde puede radicar su interés; me dice que sí, que está en la Sacristía pero que ahora no se puede entrar. Uf!
Santa Inocencia (Catedral de Guadalajara, Jal)

Me llamó la atención una vitrina situada a la entrada con una figuración del cuerpo de una  niña, a quien llaman Santa Inocencia. Como suele ocurrir en casos similares en que no se tiene constancia gráfica del suceso, se dispara la imaginación popular y tan pronto es un mártir en época del Imperio Romano que fue torturada y martirizada hasta la muerte y un obispo mexicano trajo el cuerpo incorrupto a México; o que se trata de una niña que a escondidas atendía a la preparación a la Primera Comunión, comulgó por primera vez y cuando llegó a su casa el padre le asesto tantas puñaladas que la llevaron a la muerte. Se dice que el cuerpo incorrupto está cubierto de cera; lo único que se encuentra a la vista es la osamenta de la mano.

Al salir estaba, como esperándonos, un autobusito turístico que nos recorrió toda Guadalajara: la colonial, la moderna, la americana,... Es una ciudad viva; llegó la noche y se llenó de más parroquianos todavía que durante el día.

Terminó la visita y recorrimos a pie lo que se nos presentaba a pocos pasos a la redonda
El Teatro Degollado, bonito edificio del siglo XIX donde se presentan representaciones de danza clásica, conciertos, recitales, etc.

Rotonda de los Jaliscienses Ilustres, construida en 1952, consta de diecisiete columnas estriadas, con un grabado que reza "Jalisco a sus hijos esclarecidos". En el centro un pebetero y alrededor noventa y ocho nichos que albergarán los cuerpos de hombres ilustres. Completan el conjunto veintidós estatuas dispersas entre los jardines de jaliscienses destacados.

Rotonda de los Jaliscienses Ilustres (Guadalajara)


Teatro del Degollado (Guadalajara)
A espaldas del singular Teatro del Degollado figura un grupo escultórico espectacular, del que curiosamente hay pocas referencias en Internet. El conjunto tiene 21 metros de largo, realizado en bronce, en la que se narra gráficamente la fundación de Guadalajara, obra de jaliciense Rafael Zamarripa. A ciertas horas del día unas fuentecillas en el suelo comienzan a lanzar agua y como no estés espabilado te pone como una sopa.


Domingo, 6 de noviembre de 2017

El avión hacia Tuxtla Gutiérrez salía muy prontito, y estrene lo que sería mi compañero inseparable durante el resto de viaje y aquí va otro de mis tips a futuros viajeros. Si tenéis un móvil liberado no dudéis en llevaroslo y allí comprar una tarjeta por unos cuantos pesos -en cualquier Oxxo, tienda de todo un poco que hay en casi cada esquina-; bajaros la app de Taxis Uber, daros de alta y tendréis comodidad, seguridad y muchísimo más barato-. Recordáis que el viaje desde la estación de autobuses nos había costado 7 euros por 14 kms.?, llevarnos al aeropuerto (20 kms.) fueron 3'50 euros. No lo dudéis, te dan el presupuesto antes de recogeros y son rapidisimos; lo siento pero reconozco desde entonces, mi uberadicción.